• Belén Matanza

Cuida tu espalda



Hoy voy a comenzar mi artículo preguntando quien no ha tenido alguna vez un dolor de espalda tras un pequeño esfuerzo físico. Este tipo de dolor suele cursar de dos formas diferentes, o bien, con un dolor muy intenso que deja a la persona inmovilizada, seria lo que coloquialmente conocemos como “quedarse clavado”, o bien, se van teniendo molestias bastante soportables hasta que en un determinado momento el dolor se hace mas fuerte haciéndose cada vez mayor, y limitando los movimientos.


Ello es debido, a que la parte baja de la espalda esta soportando continuamente el peso de nuestro cuerpo, suponiendo una gran carga, y aunque esta resistente parte del cuerpo está adaptada para ello, podemos llegar a sobrepasar sus limites, produciendo lo que se conoce como “dolor lumbar por esfuerzo físico”.


¿Entonces que debemos hacer?

Si es un dolor agudo debemos consultar con un médico lo más rápido posible. Ante cualquier tipo de dolor, incluso una cefalea, siempre se recomienda a los pacientes que tomen medidas lo antes posible. pues el dolor no cede y cuanto antes actuemos. antes lo atajaremos. Si esperamos irá haciéndose cada vez más fuerte y lo único que lograremos será que se afiance y que sea mucho más difícil hacerlo desaparecer.


Por lo que respecta a los dolores de espalda moderados podemos lograr que desaparezcan en un par de días, simplemente limitando las actividades físicas que requiera más esfuerzo, y aplicar calor local con una manta eléctrica o una bolsa de agua caliente de esas de toda la vida, de las que nos ponían nuestras abuelas para calentar la cama, podría ser suficiente. Si usamos la bolsa de agua caliente tened mucho cuidado que no se abra y vuelque todo su contenido con el riesgo de quemaduras. Lo que está contraindicado en estos casos es el reposo absoluto, que resultaría contraproducente.


Si pasan dos días y el dolor no cede, tenemos que acudir necesariamente al médico. Igualmente es preciso consultar al especialista si el dolor no pasa y se extiende por la pierna por debajo de la rodilla, si es consecuencia de un traumatismo, aunque parezca sin importancia, y si además el dolor se acompaña de fiebre, incontinencia urinaria o astenia, y si habiendo tenido un ataque agudo, y habiendo a su vez consultado con el médico el dolor no mejorase después de una semana siguiendo el tratamiento indicado.


Lo primero que debemos preguntarnos es que debemos hacer para evitar el dolor de espalda. La respuesta es muy simple. Bastaría con que conozcamos los movimientos y las posturas que perjudican la zona lumbar. Para ello, es muy importante aprender a sentarse y estar en la cama. Sentarse apoyando bien la espalda en el respaldo disminuye en un 50% la carga en la zona lumbar y es conveniente hacerlo en sillas con reposabrazos, pues en este caso la disminución de la carga llegaría hasta el 60%. Y es fundamental la postura a la hora de dormir. No se aconseja dormir boca arriba con las piernas extendidas pues produce un arqueamiento de la espalda, siendo recomendable colocar una almohada debajo de las rodillas para mantenerlas ligeramente flexionadas, ayudando así a reducir la curvatura de la espalda. Tampoco es recomendable dormir boca abajo, porque el arqueamiento es aún mayor que boca arriba. siendo la postura ideal dormir de lado con una pierna extendida y la otra flexionada, lo que se llama “postura del flamenco”, o bien en “posición fetal”, con las dos piernas flexionadas.


Asimismo es recomendable evitar manejar las cargas. Si tenemos que mover un mueble no debemos arrastrarlo sino apoyar la espalda contra él y empujar con las piernas. Cuando nos agachamos no debemos doblar el tronco sino las rodillas y si transportamos algo en brazos, tenemos que llevarlo pegado al cuerpo. Cuanto más alejemos el objeto del cuerpo mayor será el esfuerzo que deberán hacer los músculos de la espalda.


Es fundamental que mimemos también nuestro cuerpo, y con ello estaremos cuidando de nuestra espalda. Pensemos que la primera carga que soporta nuestra columna es la de nuestro propio cuerpo, es por ello que el control del peso es una de las primeras medidas que se aconsejan para prevenir el dolor lumbar. No sé si alguno de vosotros habéis tenido problemas en las rodillas y os han aconsejado la colocación de una prótesis de rodilla. En estos casos lo primero que recomienda el traumatólogo antes de colocar la prótesis es adelgazar. Como veis el control del peso es importante no solo por estética sino que es fundamental para nuestra salud. También es recomendable hacer ejercicio ya que evita que se atrofien los músculos de la espalda y del abdomen que son los que ayudan a la columna a soportar las cargas.


Suele ser bastante habitual que ante un dolor de estas características el médico nos recete rehabilitación. En estos casos es muy importante seguir el programa de rehabilitación durante el tiempo que se nos haya indicado y no debemos abandonarlo cuando comencemos a estar bien. Y se suelen aconsejar también los complejos vitamínicos B que han demostrado ser eficaces tanto para prevenir como para tratar el dolor de espalda al reforzar el sistema nervioso y muscular. Pero como siempre, antes de tomar nada, hay que consultar con el médico.


Como consejo final, os recomiendo que miméis vuestra espalda y vuestro cuerpo, solo tenemos una y se merecen nuestro mejor trato, y nos ayudará además a conservar nuestra salud.


Imagen de - edad de niebla -

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