• Estrella Collado

El ajedrez, entretenimiento y competición intelectual



En el siglo VI d.C. ya se jugaba al ajedrez en los valles del Indo, los territorios que conforman la India. Este juego milenario aparece mencionado en un poema épico persa El libro de los reyes del poeta Fedrousí.


Cuenta una de las muchas leyendas que en estos territorios vivía el rey Belkib que harto de tanto aburrirse ofreció un premio suculento para quien idease un juego o distracción. Un sabio llamado Sissa propuso al monarca el juego del ajedrez, basado en la realización de un simulacro de guerra sobre un tablero de madera. Cumplido el trato, Belkib, le quiso pagar la recompensa pero el sabio no aceptó el dinero y le pidió un grano de trigo sobre el primer cuadro del tablero, después dos sobre el segundo y así sucesivamente doblando cada vez la cantidad. Pareciéndole muy poco el precio que tenía que pagar, accedió, pero pronto se dio cuenta de que en la última casilla debía depositar unos diez billones de granos de trigo.


Hay muchas más leyendas acerca de su origen, otras lo sitúan en Grecia, pero lo cierto es que está documentado en India en el siglo V un juego muy similar denominado la “chaturanga” que significa cuatro divisiones, piezas que simbolizaban el ejército indio. Era un juego de estrategia o de guerra. De la India se extendió por Persia , Bizancio, China, y se difundió rápidamente por las rutas comerciales. Donde realmente arraigó fue en el mundo árabe que con gran entusiasmo acogió el ajedrez. Estudiaron en profundidad los mecanismos del juego y escribieron los primeros tratados, desarrollando el sistema de notación algebraica. Entre los siglos IX y X y tras la conquista de España por el Islam, se introdujo en Europa. También cuentan que lo practicaban los vikingos y como evidencia de ello en la región francesa de los Vosgos fueron halladas unas piezas del siglo X cuyo origen sitúan en Escandinavia. En España se potenció mayoritariamente en la segunda mitad del siglo XIII reinando Alfonso X, el Sabio, quien escribió varios tratados donde el monarca traduce y adapta las normas árabes del juego del ajedrez y según las cuales la reina y el alfil son piezas débiles que solo pueden avanzar de casilla en casilla.


Hay lingüistas que defienden que el verbo castellano “matar” , de origen muy controvertido, viene del mate del ajedrez que al igual que jaque es de origen persa y parece ser la misma significación que Shah, nombre del soberano de Persia o equivalente a rey. Jaque es el rey, y la expresión dar jaque mate es matar al rey. El mismo origen persa tienen también algunas piezas del juego como el alfil (de Phil), roque o castillo (Roc) y alférez o caballo (de Pharas). Roque era la pieza que hoy se conoce como Torre. Covarrubias en su obra académica Tesoro de la lengua castellana o española, editado en 1611, dice : “Roque: una pieza de las del juego del ajedrez, que significa la fortaleza que se levanta y edifica en la frontera de los enemigos, y así están puestos los roques en las dos casas extremas que hacen esquinas”. Roque por tanto viene de la palabra enrocar que según el Diccionario significa “mover al rey hacia una de las torres y pasar esta al otro lado del rey”.


El primer estudioso y analista serio, coinciden los historiadores, fue Ruy López de Segura, quien en 1561 describió las reglas que aún son utilizadas actualmente. Y Francois Philidor bajo el título Analyse publicó el primer reglamento del juego del ajedrez impreso en el año 1750, en el cual se producen cambios importantes como el de convertir a la reina en la pieza más poderosa -frente a la debilidad que poseía en origen-, o el revolucionario concepto del enroque. Fue traducido a varios idiomas logrando de este modo dar difusión internacional al juego.


En los siglos XVIII y XIX, pasó de ser el juego predilecto de la nobleza, a popularizarse en Europa en los cafés y en las universidades, mejorando notablemente su nivel. Y comenzaron a organizarse torneos y campeonatos. A mediados del siglo XX los rusos adquirieron el dominio absoluto, siendo todos los campeones del mundo ajedrecistas soviéticos.


Existen más de doscientos tipos de de piezas de ajedrez recopiladas por el historiador David Parlett en su libro The Oxford History of Board Games. Las fichas consideradas legítimas son: el peón, la torre, el alfil, el caballo, la reina o dama y el rey.


Imagen de - edad de niebla -


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