• Merche Toraño

El estornudo que viene

¡Aaaaaaaaat... chuussssss!



Algo que nos puede parecer tan sencillo como un estornudo, es el resultado de un sofisticado mecanismo de defensa de nuestro organismo en el que intervienen varios músculos del cuerpo.


Empieza en el sistema nervioso que envía señales al cerebro con la misión de limpiar las vías respiratorias. Es un acto reflejo de expulsión del aire desde los pulmones hacia las fosas nasales y la boca .Puede estar provocado por partículas extrañas que causan irritación de la mucosa nasal o garganta, Supone una reacción de defensa muy importante para proteger las vías respiratorias al impedir el paso de esas partículas de la nariz a los pulmones y, según la revista Live Sciencie, la limpieza es mayor si se produce más de un estornudo. En el primero se desprenden las partículas que irritan las mucosas. En el segundo son arrastradas hasta la nariz y el tercero las expulsa del cuerpo.


En otros casos es posible que se deba a alergias o infecciones virales: alergias a diferentes elementos o sustancias como el polvo, el polen, ácaros. moho, algún medicamento... pero también puede ser debido a resfriados o gripe, Cuando tenemos un resfriado de nariz es generalmente por un virus que se ha instalado ahí y causa inflamación e irritación, pero hay otro tipo que se llama estornudo fótico, resultado de una sensibilidad que se produce por la luz brillante del sol.


Si los estornudos son producidos por causas alérgicas habría que evitar, siempre que podamos, los antígenos que las producen. Si la alergia es ocasionada por los ácaros del polvo doméstico, es conveniente aspirar con frecuencia y lavar las sábanas en agua muy caliente, pero cuando esos estornudos los produce un resfriado o una gripe, desaparecerán cuando la enfermedad pase. Si la irritación de las membranas mucosas es debida a un ambiente muy seco, como la calefacción, convendría tener un humidificador o colocar pequeños recipientes con agua sobre los radiadores, especialmente por la noche, pero sin excederse porque también puede provocar irritación nasal el exceso de humedad.


Aunque no suele presagiar algo grave el estornudo es bastante molesto, sobre todo cuando no podemos controlar que se repita muy seguidamente.


No todos reaccionamos igual cuando nos sobreviene el espasmo, pasando desde un aaaatchiisssss muy discreto, controlando el estruendo, hasta su manifestación sin prejuicios, con escandaloso ruido y salida y reparto del aire entre quienes se encuentran cerca. Es conveniente eliminar del cuerpo esas partículas irritantes pero no olvidemos que son una carga de gérmenes cuya expulsión por medio del estornudo toma tal velocidad que llegan a alcanzar una distancia de siete metros o más (hasta 8m. según el Journal of the American Medical Association), alcanzando a otras personas, por lo que es importante adoptar unos buenos hábitos de higiene y educar a los niños también a que los cumplan, como lavarse las manos a menudo, no ponérselas delante de la boca y la nariz al estornudar sino taparse con un pañuelo desechable que tiraremos inmediatamente. Y si no llegamos a poder sacarlo utilizar en su lugar el antebrazo en la doblez del codo. Son consejos que estamos escuchando mucho en la actualidad para prevenirse contra el contagio de la COVID-19, pero estas recomendaciones han estado siempre y tendrán que seguir estando en lo sucesivo como prevención contra la propagación del contagio de enfermedades infecciosas


Imágenes de - edad de niebla -


¿Y que ocurre si nos viene el estornudo con la mascarilla puesta? Lo lógico sería quitarla y lanzar la saliva y los gérmenes sobre un pañuelo desechable para no pasar el resto del tiempo con las gotículas expulsadas rozándonos los labios y el resto de la cara, pero a veces lo lógico es imposible de cumplir. Y en este caso es difícil que la rapidez espasmódica nos permita acudir a la solución del Kleenex por lo que lo más recomendable, desde el punto de vista higiénico, sería llevar siempre una mascarilla de repuesto y cambiarla una vez producido el estornudo. Así y todo, incluso con mascarilla, el recurso del codo sigue siendo aconsejable, especialmente si no estamos seguros de que los filtros puedan estar saturados por haberla llevado sin renovar más tiempo del aconsejable para su uso.


Con respecto a la cortesía, las palabras de respuesta ante el estornudo ajeno no son las mismas en todos los sitios. En España se responde ¡Jesús! o ¡salud! Tienen su origen en la época romana. La peste se empezaba a extender por Europa y estas expresiones se utilizaban para apartar .al que estornudaba.de la enfermedad.


Y por último. Seguro que os ha pasado alguna vez aquello de que... sentimos el cosquilleo, que nos viene el estornudo, pero ¡ayyyy, no saleeee! Y ¿verdad que nos quedamos con una sensación incómoda de querer y no poder? Pues no nos frustremos, hay una solución, y es mirar a una luz brillante durante unos segundos (sin que sea directamente al sol) y seguro que... Aaaaatchússss. Qué alivio ¡SALUD!

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