• Merche Toraño

El reportero que fotografió el horror de un bombardeo con napalm

Fotorreporteros Pulitzer. Nick Ut


Premio Pulitzer de fotografía, 1973. The terror of war

¿Verdad que quienes tenéis una edad recordáis esta foto con tan terrible escena?

Su autor es Huynh Cong (Nick Ut) y la hizo para Associated Press


Nick Ut. Image courtesy: Indian Photography Festival, Hyderabad


A veces, por cotidianos, y cuando forman parte del trabajo de los demás, acostumbramos a normalizar aspectos o asuntos que irrumpen en nuestras vidas como si se trataran de algo sin importancia, sin esfuerzo humano alguno. Pero detrás de cualquier evento de desarrollo, elaboración o creación en el que participe una persona existe siempre una dedicación, un esfuerzo y hasta en muchas ocasiones una historia. Me gustaría contaros alguna de ellas, alguna relacionada con imágenes que han sido publicadas por los más prestigiosos rotativos del mundo y que gracias a su fuerza, dramatismo o simbolismo han merecido el más importante galardón en la categoría de fotografía de prensa: El premio Pulitzer. Y así, con el permiso de mis dos compañeras de blog, voy a comenzar una corta serie con fotografías que ilustrarán las reseñas a otros tantos autores, fotorreporteros, que vivieron su vida profesional caminando por el excitante filo del riesgo, miedo hacia el imprevisto o difícil autocontrol ante el derrumbe emocional por el dolor de la visión de una tragedia y, sobre todo, con un gran amor por su trabajo.


( Serie Reporteros Pulitzer. Relato 1)


No puede ser que un fotorreportero con un poco de humanidad no sufra un desgarro en el alma al tener que presenciar y utilizar como herramienta de trabajo situaciones tan desesperadas y trágicas como la presencia de estos niños huyendo aterrorizados de la desolación y la muerte. Tal vez por eso manifestaba Nick Ut:


"Quiero que cuando la gente vea esta foto, entienda que no quiero más guerras en el mundo. Hay que acabar con las guerras. No debe haber más fotos de quemaduras de napalm. No solo hablo de la guerra de Vietnam. No debe haber ninguna guerra".


Nacido en marzo de 1951 y nacionalizado norteamericano, este hijo de un granjero vietnamita comenzó su contacto con la fotografía en la Agencia Associated Press cuando solo contaba con16 años, poco tiempo después de que su hermano mayor, también fotógrafo, fuera asesinado en Vietnam Su interés por aprender y hacer bien su trabajo fueron determinantes para que la AP confiara en él, encargándole fotografías como las de unos monjes quemados a lo bonzo o el ataque de la embajada estadounidense en Saigón. Su afán de denuncia, probablemente hizo liviano el peso de las cuatro cámaras que acostumbraba a llevar a cuestas cuando se dispuso a realizar la foto que le haría merecedor del premio Pulitzer 1973 y que ocuparía las portadas en los rotativos de casi todo el mundo, paralizando con su fuerza dramática los corazones de las gentes de bien.


Un ataque aéreo con bombas de napalm cerca de la aldea de Trang Bang donde se concentraba la lucha de las fuerzas del Norte y Vietcong contra las del Sur y EE.UU, hizo que los habitantes salieran huyendo. Los fotógrafos allí concentrados aprovecharon sus carretes (eran el equivalente a las tarjetas gráficas de ahora) hasta agotarlos en unas tomas que serían únicas. Ut se fijó en un grupo de niños que corrían aterrorizados al final y, gracias a que la cuarta de sus cámaras todavía disponía de negativo, pudo captar la instantánea del grupo con la niña en el centro, desnuda y con graves quemaduras sufridas por la salvaje agresión del napalm.


La faceta humana de los "duros reporteros de guerra" quedó más que evidenciada ante el gesto del periodista que, antes de enviar la película, recogió a la niña y la llevó en su propio coche a un hospital donde lograron salvarle la vida.


Nick Ut fue herido de guerra en tres ocasiones y al final de la contienda se instaló en Los Ángeles, en 1977, como refugiado vietnamita. Siguió trabajando para Associated Press en Corea del Sur, Tokio, Hanói y EE.UU. Además del Pulitzer ganó numerosos premios como el World Press Photo, Sigma Delta Chi, Overseas Press Club, George Polk Memorial Award o el National Press Club. En 2012 Ut recibió el Salón de la Fama de Leica por sus contribuciones al fotoperiodismo.


Y aunque esta foto terminó haciéndole mundialmente famoso antes de que cumpliera los veinte años, su publicación no le resultó nada fácil. La edición se retrasó porque Associated Press no se decidía a sacarla a causa del desnudo frontal de la niña. Desde 1972. en esa agencia. regía la norma sobre el "no" a las fotos de desnudos, en especial los vistos de frente. Al final fue el editor de la oficina general de Nueva York, Hal Buell, quien decidió que se debía publicar porque: " El valor de la noticia de la fotografía elimina cualquier reserva sobre el desnudo".


En esta historia la parte bonita que se puede sustraer a un entorno tan dramático, es el amor fraternal y la gran amistad surgida entre la pequeña y el reportero, y que han mantenido siempre.


Fuente; este artículo inspirado en un trabajo universitario de la propia autora

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