• Estrella Collado

Entrevista a Nahir Gutiérrez

Coordinadora de Comunicación, División Libros de un importante grupo editorial.



Nahir Gutiérrez Gutiérrez, coordinadora de Comunicación, División Libros, Grupo Planeta.



-Hablemos un poco de tu carrera profesional. ¿En qué momento entras en contacto con el sector editorial?


-Pues yo venía de los JJOO de Barcelona. Acabaron el verano del 92 –evidente- y me había reenganchado para los Juegos Paralímpicos, de modo que aquel septiembre del 92 estuve “ocupada” también. Pero claro, los Juegos eran algo que terminaba y…ya. Había que volver a empezar. De modo que di algunos tumbos sin saber muy bien qué me apetecía hacer, qué sería exactamente lo que sabría hacer y tras tres o cuatro entrevistas, en una de ellas, el mismo tipo que me entrevistaba me dijo que, si bien yo no era lo que él buscaba o lo que allí necesitaban, sabia de un sitio donde encajaría justamente alguien como yo. Y acertó. Aquel sitio era Tusquets Editores. Recuerdo a mi madre diciendo “al final, has conseguido que te paguen por leer”.


- ¿Como mujer has tenido más dificultades, te ha costado más llegar a tu puesto actual?


-Nunca he tenido una percepción concreta en ese sentido. Otra cosa es que tengas la certeza de que, por ejemplo, el hecho que el 95% de las personas que se dedica a Comunicación en las editoriales sean mujeres, está claro que tiene que ver con un tema de “aguante social a buen precio”. “Aguante social” porque es un trabajo bastante desgastante intelectual y socialmente hablando, muy exigente en horarios y dedicación, donde se trabaja bajo bastante presión y los hombres en puestos similares tienen de entrada mejores salarios.


-¿Es complejo diseñar estrategias de lanzamiento de libros, tal como esta hoy el mercado?


-Lo complejo no suele ser diseñarlas “a secas”, sino que funcionen, o que sean asumibles para el presupuesto concreto del que disponga ese libro que buscas promocionar.


-Conoces bien los medios de comunicación y el mundo editorial, ¿crees que ambos mundos se entienden bien? ¿Echas de menos más espacios televisivos dedicados a la lectura y a la promoción de los libros?


-Ambos mundos están condenados a entenderse. Al fin y al cabo, nosotros – desde las editoriales- dotamos a los medios de contenido y contenido de calidad (autores relevantes, novelas que se convierten en series o estrenos cinematográficos importantes; premios literarios…) y ellos se hacen eco. Me gusta verlo como un ejemplo de simbiosis. Respecto a espacios televisivos, efectivamente, esto no es precisamente Francia, estamos en uno de los países con menor índice de lectura y hay un único programa de TVE que tuvo que luchar a brazo partido por hacerse un hueco. Claro que faltan espacios. En todos los soportes. Porque lo que adelgaza más rápido en un diario son las páginas dedicadas a Cultura, y dentro de la cultura, a los libros.

-Con el aterrizaje en este país de grandes empresas que editan y distribuyen con la aplicación de las nuevas tecnologías, ¿hasta que punto puede afectar este tipo de mercado a las ventas por los canales tradicionales?


-SI hablamos del libro electrónico, en realidad no se canibalizan. Cada uno tiene su público, y/o su momento. El problema no son los formatos. Sea audiolibro o libro electrónico, lo importante es que se lea; eso sí: no que se piratee, donde España sí está, lamentablemente, a la cabeza. Y no es tan difícil de entender: es un mundo que da de comer a mucha gente (a mí, por ejemplo); si la gente piratea contenidos que a un autor le cuesta crear, que hay que traducir, corregir, encuadernar, promocionar y, finalmente, vender…toda la cadena de valor del libro se va al garete: desde el autor al librero, pasando por el traductor.


-¿Se está innovando en el sector para poder competir en el mercado con estas grandes empresas ?


-En el Grupo Planeta, donde yo trabajo, ya estamos hace mucho desarrollando nuestros propios proyectos en todos los terrenos: audiolibro, libro electrónico, podcasts…


-¿Qué es Lectura más (Lectura+)?


-Es una colección de clásicos de la literatura (en todos los sentidos, es decir, también títulos muy conocidos o comerciales) con letra más grande, para hacerla accesible a otros públicos.


-Tu incesante vida laboral hace que participes en múltiples eventos y actos relacionados con el libro y la literatura, entre ellos pude leer en la prensa tu intervención, el verano del 2019, en el XVI Congreso Internacional Aleph, la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid (UVA) acogió este foro bajo el lema 'Pecuniae omnia parent' en el que setenta asistentes participaron y presentaron sus investigaciones en torno a las relaciones entre economía y literatura a lo largo de la historia. He leído una frase tuya en ese acto, que me llamó la atención: «Cada libro necesita una estrategia de 'marketing' diferente y ambiciosa». ¿Es tan complicado entonces?


-En realidad, eso es justamente lo que hace que el trabajo, siendo el mismo, sea siempre diferente y por eso resulte tan estimulante. Cada libro, cada autor, son distintos y si no les creas una estrategia especial, diferente a las que has pensado para otro libro, salen, indefectiblemente, perdiendo. Eso no quiere decir que no haya piezas que se repiten: la presencia en redes sociales, en los boletines de la editorial, los programas de radio, las reseñas en suplementos literarios, etc. Pero no puedes hacer comunicación prêt à porter…tiene que ser a medida. Es algo que además aporta valor si es original, creativo, diferente y que por tanto, tiene el extra de ser algo que se recuerda, que los medios de comunicación recuerdan también. Por ejemplo, para una novela de Isaac Rosa, La habitación oscura, sugerimos al autor que hiciera las entrevistas de prensa a oscuras. Parecía que era lo mismo pero sin luz. Y sin embargo, todo el mundo que vino dijo que aquello lo había cambiado todo: su percepción, las preguntas que se les venían a la mente, la relación con el autor… A esas pequeñas cosas me refiero con “hacer algo especial y diferente” para cada libro. Parecen obviedades, pero a alguien tienen que ocurrírsele…


-A la vista de las circunstancias, ¿goza de buena salud el libro impreso en nuestro país, o por el contrario las nuevas tecnologías suponen una amenaza inminente para editoriales y librerías?


-Como decía anteriormente lo importante es leer, no importa el formato. Los formatos no se canibalizan entre sí. De hecho, estudios hechos en USA donde la penetración de las nuevas tecnologías es bastante más contundente que en nuestro país, muestran que los estudiantes prefieren de nuevo el libro impreso que el formato digital. Ahora, tras este periodo intenso de inmersión digital que ha traído consigo la COVID19: reuniones, workshops, teletrabajo, congresos, presentaciones…todo a través de las pantallas, ya se nota un hartazgo considerable entre la gente. Y eso que ha sido algo puntual, debido a la situación socio sanitaria…


-Además de tus responsabilidades laborales también sientes pasión por la literatura, incluso has publicado para público infantil algunos cuentos. ¿Cómo ves la literatura escrita por mujeres a día de hoy?


-Creo que habremos llegado al equilibrio real cuando el concepto “literatura escrita por mujeres” desaparezca de cuestionarios y reseñas y el término sea literatura a secas. Tiene que dejar de ser noticia que las mujeres hagamos tal o cual cosa; lo contrario, es prolongar el gheto. Por lo tanto, considero que solo hay buena o mala literatura, no literatura femenina o masculina. Durante demasiado tiempo la cultura fue también territorio privativo de los hombres. Basta recordar todas las mujeres que no han tenido otra opción que escribir bajo seudónimo, (las propias hermanas Brönte); o pianistas muy dotadas a las que sus padres apartaron de su carrera musical porque no estaba bien visto, como el caso de la propia hermana de Debussy, bastante más dotada que su hermano a quien su padre prohibió tajantemente que siguiera tocando, indicándole además que dejara vía libre a su hermano, Paul; o Camille Claudel, la escultora a la que se sospecha – con bastante fundamento- que Rodin usurpó gran parte de su obra y a quien ingresaron por loca durante la mayor parte de su vida…Ha habido muchas locas a lo largo de la Historia, por lo que parece…Si te fijas, es un calificativo muy usado a la hora de descalificar a las mujeres, y lo cotidiano es una clara muestra de ello.


-Totalmente de acuerdo. Nair, dentro de los escritores que conoces y con los que tienes relación por tu trabajo ¿Cuál te ha sorprendido más por sus cualidades humanas?


-Me considero tremendamente afortunada porque he disfrutado mucho con la relación con los autores; he aprendido, me he divertido y siento que todos o la mayoría son ya grandes amigos. Rosa Montero, por ejemplo, estuvo conmigo en la presentación de mi propio libro de cuentos en Mieres, mientras presentaba el suyo propio. Pero con todos, la verdad, mantengo una maravillosa relación.

-Para finalizar me gustaría que nos hablaras un poco de tus gustos lectores, y de tu autor, autora o autores favoritos.


-Buffff…soy muy ecléctica, leo todo lo que se me ponga por delante, ahí no soy tan distinta de la niña que mataba por un Súpermortadelo nuevo, ja, ja. Aunque debo decir que, en general, me siento más cerca de la ficción que del ensayo. Hay autores de los que, tarde o temprano, lo leo todo por sistema: Rosa Montero, Fernando Aramburu, Luis Landero, Isaac Rosa, Dolores Redondo, Eva García Sainz De Urturi, María Dueñas…Intento también mantener la disciplina de leer en otros idiomas para mantenerlos vivos, ya que se oxidan con mucha facilidad; es algo que además me viene bien para mi trabajo ya que leo los libros antes de que se publiquen en nuestro país y eso me da un margen considerable de ventaja a la hora de pensar el enfoque de sus campañas.


-Muchas gracias Nahir, te deseamos un 2021 lleno de éxitos personales y profesionales.


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