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  • Foto del escritorMerche Toraño

La primera mujer fotoperiodista en España

.Joana Biarnés



La vida de las mujeres en España no siempre fue igual que ahora. Y si todavía tenemos en la memoria a algunas de ellas las que ahora ostentamos una cierta edad, imaginaos lo que nos contarían las abuelas del siglo XX, época que muchas hemos tenido la suerte de poder alternar con este XXI. Y digo suerte porque me gustan mucho las etapas de entresiglos, pero este gusto ya es algo personal. Lo que hoy quiero relataros en esta sección, es un breve resumen de la historia profesional de una de esas mujeres valientes, nacidas en las primeras décadas de 1900 y que, por si fuera poco, eligió convertirse en periodista en unos momentos en los que socialmente la mayor dignificación de la mujer era ser esposa, madre y ocuparse de las tareas del hogar y crianza de los hijos.


Nació en 1935 en Tarrasa y estudió en la Escuela Oficial de periodismo, todavía no era facultad. Se llamó Joana Biarnés. Fue la primera fotoperiodista, mujer en España y pasó muchas peripecias para obtener fotos fantásticas. Fotografió a Dalí adivinando el número de la lotería, a Luis Miguel Dominguín, Raphael, Rocio Dúrcal, Carmen Sevilla, Joan Manuel Serrat... A todos los personajes del cine español y los que venían de Holliwood. Y hasta se coló en el montacargas de un hotel para hacerles unas fotos a los Beatles. Pudo vivir las noches de los famosos, supo obtener capturas de momentos decisivos de todas las estrellas del panorama español de la época de la dictadura, pero fue discreta en lo que publicaba y a cambio tenía la simpatía de esos personajes que le concedían reportajes. Pero algo que, seguro, no olvidó en su vida fueron los insultos que recibió la primera vez que cubrió un partido de futbol por el hecho de ser mujer. Entre otras "lindezas", desde las gradas del campo le gritaron que se fuera a fregar platos. El árbitro y todo el personal del campo entraron en cólera porque les parecía inadecuado que una mujer fuera como fotógrafo de prensa a un partido de fútbol. Cuando terminó esa jornada de trabajo, su padre, que también era de la profesión, le dio un buen consejo. Le dijo:

"Ya estás metida en un mundo de hombres y lo vas a pasar mal. Te protegerás, demostrando, que aun siendo mujer, haces fotos maravillosas. Tu arma será el trabajo bien hecho. Vas a ser como uno de ellos, pero en mujer".

Más tarde trabajó para el diario Pueblo para cubrir los plenos del Parlamento del franquismo. Así y todo encontró ocasiones para hacer fotoperiodismo de denuncia social en ese mismo periódico, práctica que en aquella época era muy complicado llevar adelante.


Con José Luis Navas hizo un reportaje que le traería muchos problemas, hasta el punto de hacer que Joana Barnés tuviera que irse una temporada de España. Resulta que José Luis Navas recibió una confidencia en la que se le decía que en un internado tutelado por la Diputación de Madrid, en San Fernando de Henares, se maltrataba a los niños, hasta el punto de que a uno de doce años le habían roto el tímpano de una bofetada. Cuando Joana le hizo la foto al niño, la bofetada todavía estaba marcada en su cara y se le veía la sangre seca en la oreja. Una vez hizo las fotos, ella y el periodista fueron a hablar con el director del colegio. Y este les dijo con desdén que el niño era un hijo de soltera. Cogieron esa frase como titular del reportaje y se formó un escándalo tan grande que Franco llamó al Pardo al director del periódico Pueblo, que era en aquel momento Emilio Romero, y le amenazó con cerrar el periódico. Joana, lejos de amedrentarse volvió unos días después a los alrededores del colegio y se encontró con los internados muy alterados en su contra, tanto que la persiguieron con palos y piedras y tuvo que esconderse en un bar, gracias a lo cual se salvó de una paliza segura. Y es que al verla por allí, un cura del colegio les dijo a los niños: "¿Veis esa que va por ahí? Es la que os llamó hijos de puta". Pero gracias a aquel reportaje la vida de los internos cambió en ese colegio, según contaron algunos de ellos ya de mayores en un programa de televisión, ya que de tener que ponerse en invierno la ropa lavada sin secar, mojada, pasaron a tener agua caliente y otras cosas que mejoraron un poco su vida.


Estos niños sufrían en su persona las represalias contra sus madres por no haber sido lo que se le pedía a una mujer de la época.


Joana Barnés falleció en 2018 y le dio tiempo a ver los logros femeninos conseguidos hasta ese momento. Y es que las mujeres que nos hemos educado mientras se producían los cambios, y la gente joven que solo ha vivido en la España de la postransición vemos muy normal poder salir solas, hacer con nuestro dinero lo que queremos o comprarnos un coche sin pedir permiso a nadie, pero ese Código Civil español que estuvo vigente hasta la Segunda República (1931) y cuyas reminiscencias siguieron campando en muchas mentes masculinas, regulaba aspectos como que la mujer -y es textual-: "Está obligada a seguir al marido donde quiera que este fije su residencia" (Art 58) .O el 59 que decía. "... el marido es el administrador de los bienes de la sociedad conyugal". Y el 60 que contemplaba, entre otras cosas, que la mujer no podía comparecer a juicio ni manejar sus propios bienes sin el permiso del marido. Esto se puede ver en 1, ANEXO, BOE num. 206, 28 de julio 1889. Fue en la Constitución de la República, en su artículo 25 donde se reconocía por primera vez la igualdad jurídica entre hombres y mujeres, y se aprobó el sufragio femenino. Pero pese a todo, en las mentes de quienes tenían en sus manos el poder, todavía seguía planeando una espesa sombra de desconfianza hacia la labor de las mujeres fuera de las tareas del hogar. Y esto continuó siendo un obstáculo para que ellas pudieran integrarse con normalidad en las actividades que venían siendo exclusivamente para hombres.


Con esfuerzo, durante la Segunda República las mujeres habían empezado a conseguir derechos, y durante la Guerra Civil participaron, unas en un bando y otras en otro, pero una vez acabada la contienda y anulada la legislación republicana, el proceso de actividad feminista por parte de las mujeres quedó interrumpido y se volvió a inculcar el papel de la mujer madre de familia y ama de casa.


Ha sido muy larga y lenta la lucha de la mujer en la defensa por sus derechos. Esperemos que la irracionalidad del ser humano no vuelva a robárnoslos.


Imagen. Fuente: Google libre













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