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  • Foto del escritorMerche Toraño

Ley de Sucesión, 1947. Franco elige sucesor

Cap. IV. El heredero que nunca reinó.


Imagen El Norte de Castilla


Una de las ocho leyes fundamentales de la Jefatura del Estado del franquismo era la Ley de Sucesión (1947) que trataba de la sucesión de Franco y establecía que quien le sucediera tendría que ser propuesto por él, aunque aprobado por las Cortes.


En marzo de 1947, desde el gobierno de Franco, se le comunicó a D. Juan que con la aprobación de la Ley de Sucesión sería el caudillo quien nombraría al monarca "cuando lo considerase conveniente". Y que el elegido para ser el rey, tendría que serlo "de la España del movimiento nacional. católico. anticomunista y antiliberal". No dejó nada contento tal comunicación al padre de D. Juan Carlos que, como heredero de la corona de España, consideraba que era el quien tenía todos los derechos para acceder al trono español e hizo otro manifiesto (El Manifiesto de Estoril) en el que denunciaba la ilegalidad de la Ley de Sucesión porque "se proponían alterar la naturaleza de la monarquía sin consultar con el heredero".


En un nuevo encuentro de D: Juan y Franco, en diciembre de 1954 acordaron, para el que sería más tarde rey de España, una formación militar antes de que empezara los estudios universitarios. Todavía no se había pronunciado el generalísimo sobre la identidad del futuro rey a partir de su muerte, pero quiso dejar bien claro en ese encuentro que la monarquía de España era electiva y que él era quien decidiría la persona del sucesor.


Francisco Franco no llamó nunca a reinar a Juan de Borbón cuya desilusión le llevó a estar a favor del general Yagüe que, años antes de la muerte del caudillo, planeaba un boicot para derrocar al gobernante según se deduce por unas cartas que, parece ser, obraron en poder de la hija de este militar.


D. Juan, después de varias entrevistas con Franco, ya sospechaba que este no tenía ninguna intención de devolverle el trono, aunque no perdía la esperanza. Y consintió que su hijo fuera educado bajo la tutela del general. El régimen franquista mantenía a D. Juan de Borbón alejado de los círculos de poder. Además, ante la instalación de una monarquía democrática, el general había anulado para el momento de su muerte los derechos del Conde de Barcelona (Juan de Borbón) en favor de su hijo Juan Carlos para nombrarlo sucesor, con título de rey, en la Jefatura del Estado.


El 12 de julio de 1969 Franco le comunica a Juan Carlos que era el elegido y que sería rey de España. Es proclamado en las Cortes como sucesor el 22 de julio del mismo año. Juan Carlos jura "fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y demás leyes fundamentales del Reino".


Existen varias versiones de como Juan de Borbón recibe y acoge la noticia de la elección de Franco. Escojo la que Luis María Ansón explica en su libro Don Juan.


"Papá:
Acabo de volver de El Pardo adonde he sido llamado por el Generalísimo; y como por teléfono no se puede hablar, me apresuro a escribirte estas líneas para que te las pueda llevar Nicolás, que sale dentro de un rato en el Luisitania.

El momento que tantas veces te había repetido que podía llegar, ha llegado y comprenderás mi enorme impresión al comunicarme su decisión de proponerme a las Cortes como sucesor a título de Rey.
Me resulta dificilísimo expresarte la preocupación que tengo en estos momentos. Te quiero muchísimo y he recibido de ti las mejores lecciones de servicio y de amor a España. Estas lecciones son las que me obligan como español y como miembro de la Dinastía a hacer el mayor sacrificio de mi vida y, cumpliendo un deber de conciencia y, realizando con ello lo que creo es un servicio a la Patria, aceptar el nombramiento para que vuelva a España la Monarquía y pueda garantizar para el futuro, a nuestro pueblo, con la ayuda de Dios, muchos años de paz y prosperidad.
En esta hora, para mi tan emotiva  y trascendental,  quiero reiterarte mi filial devoción e inmenso cariño, rogando a Dios  que mantenga por encima de todo la unidad de la Familia y quiero pedirte tu bendición para que ella me ayude siempre a cumplir, en bien de España, los deberes que me impone la misión para la que he sido llamado.
Termino estas líneas con un abrazo muy fuerte, y queriéndote más que nunca, te pido nuevamente, con toda  mi alma, tu bendición y tu cariño".

Tres días antes de la proclamación de su hijo en las Cortes como sucesor de la corona española D, Juan aprueba el segundo manifiesto de Estoril que comienza de la siguiente manera:


"Españoles:
En 1947, al hacerse público el texto de la llamada Ley de Sucesión, expresé mis reservas y salvedades sobre el contenido de esa ordenación legal en lo que tenía de contraria a la tradición histórica de España. Aquellas previsiones se han visto confirmadas ahora, cuando al cabo de veinte años se anuncia la aplicación de esa ley. Para llevar a cabo esta operación no se ha contado conmigo, ni con la voluntad libremente manifestada del pueblo español. Soy, pues, un espectador de las decisiones que se hayan de tomar en la materia y ninguna responsabilidad me cabe en este instante..."
Estoril, 19 de julio de 1969

(versión completa en el libro D, Juan de Luis María Ansón o publicaciones referentes).


Aunque a partir de ese momento hubo un distanciamiento entre padre e hijo, don Juan Carlos pudo contar con su padre siempre que lo necesitó.


Próximo y último capítulo: Proclamación de Juan Carlos como rey y renuncia de D. Juan.






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