• Merche Toraño

Sobre la opinión pública


Opinión pública es una tendencia general (Robert Ezra Park )


Concepción general de Jürgen Habermas y de NiKlas Luhmann



Hoy que estoy algo convaleciente y tengo tiempo para la reflexión, permítanme un artículo, un poco más "espeso" de los que normalmente escribo en este blog. Es sobre un tema de los que más me interesan: la comunicación efectiva y democrática. Me apetece analizar y contrastar la concepción general de dos autores nacidos en el primer cuarto del siglo XX, Habermas y Luhann, en la que el primero partiendo de una base racionalista, vincula la existencia del Estado democrático con la legitimación popular, mientras el segundo entiende la opinión pública como una modalidad comunicativa que institucionaliza públicamente lo que es compatible sistemáticamente.


Concepción general de Habermas sobre la opinión pública


Heredero de la tradición normativa de la opinión pública que, de una u otra manera se ha preocupado de la relación entre gobernantes y gobernados, Habermas reivindica las condiciones precisas para hablar de un sistema político democrático. Entiende el espacio público como el espacio donde surge la opinión pública que, aunque puede ser manipulada, constituye un eje de cohesión social del que dependerán las libertades individuales y la legitimación política, pero sin excluir el poder del Estado como servidor y contratante de la demanda pública democrática.


Concepción general de Luhmann sobre la opinión pública


Luhmann se aproxima a Parson pero con rasgos de constructivismo radical. Se acerca al pensamiento de Park que considera la comunicación como un elemento fundamental para la existencia y mantenimiento de la sociedad y que,aunque la opinión pública es un aspecto presente en la interacción social, debe contar con las funciones políticas como intérpretes que reconozcan los temas de interés general.


Aspectos coincidentes y divergentes en las posturas de Habermas y Luhmann


Habermas aborda el estudio de la opinión pública a partir de una actitud crítica frente al poder político, siempre que esté conformada por individuos con suficiente capacidad cognitiva y que, aunque surja en el ámbito burgués, acaba por invadir al conjunto de ciudadanos. Trata de vincular la existencia de un estado democrático con la legitimidad de la opinión pública.


Para Luhmann la opinión pública consiste en la tematización común que permite un diálogo político-social en el que los medios y el Parlamento tienen la misión de mediar para que todo sea más sencillo o menos complicado. Ve la función política de forma diferente a la entendida por Habermas. Se convierte de igual forma en la base de la democracia, pero por razones más pragmáticas que éticas, en la medida que permite una interconexión entre las personas que tienen ciertos temas básicos que compartir sin los que la estructura social no tendría razón de ser.


Aportación principal de Habermas sobre la opinión pública


Habermas investigó sobre la relación entre hechos sociales,normas y política democrática y articuló su teoría de la acción comunicativa. en la que la única posibilidad de superar los conflictos sociales es la búsqueda de acuerdos y cooperación. Hace hincapié en el carácter constitutivo de los grupos de diálogo en la formación de lo público cuyo espacio representa como el ámbito de nuestra vida social en la que surge la opinión pública y eje de cohesión social. No es un espacio político sino civil, que no pertenece a un sistema sino al ciudadano. Desde una perspectiva crítica-normativa Habermas afirma que “opinión publica” significa cosas diferentes según se contemple con relación a una notoriedad normativa pública, representativa o manipuladora. Por tanto, aporta, además a la publicidad una función crítica y emancipadora que sigue vigente en la etapa actual.


Aportación principal de Luhmann sobre la opinión pública


Luhmann teme un estallido del sistema actual debido a la globalización y las sociedades que se diversifican cada vez más sin que los individuos se den cuenta de la complejidad que esto significa. Ante esta situación Luhmann le otorga a la opinión pública un papel de mecanismo simplificador para un sistema que necesita canalizar las fuerzas centrífugas de las masas.. Para Luhmann el éxito de la opinión pública se basa en una selección temática cuyas “reglas de atención” se pueden analizar, y describe la opinión pública como un espejo en el que se reflejan uns pocos observadores de la sociedad.


Pese a haber reflexionado ampliamente sobre ambas teorías, resulta para mi un tanto difícil posicionarme con contundencia hacia una de las dos posturas al no disponer de una base sociológica o de la ciencia política suficientemente amplia que me permita un razonamiento absolutamente claro y convencido, pero según lo que creo haber asimilado en ambas teorías y desde mi posición de defensora a ultranza de la libertad de expresión que parte de una democracia participativa de consenso, creo estar más de acuerdo con las teorías de Habermas por las que han transitado desde Platón hasta Rousseau, entre otros, preocupándose de la relación entre los gobernantes y los gobernados desde los derechos de los ciudadanos mediante el diálogo político, tratando de vincular la existencia de un estado democrático con la legitimación popular de la opinión pública.


Claro que es muy difícil pero sería muy apetecible para mi, como ciudadana libre de ataduras ideolóogicas establecidas, la idea de poder llegar en la práctica, y como reivindica Habermas, a una opinión pública, resultado de un diálogo racional y plural, efectivamente crítica e integrada en un Estado democrático real, en lugar de a la manipulada y dirigista que se percibe en nuestra realidad cotidiana.


Imagen de - edad de niebla-

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