• Estrella Collado

Villancicos y Aguinaldos




Si algo tiene la Navidad como una de sus características más icónicas, son los villancicos, que cantan y encantan a pequeños y a mayores, y los aguinaldos.

¿Pero alguna vez nos hemos parado a pensar en el origen de estas tradiciones?


En registros históricos del siglo IV aparecen los villancicos más antiguos, entre ellos, uno que lleva por título Jesús luz de todas las pasiones cuya letra se ha atribuido a San Hilario de Poitiers, obispo y escritor (Poitiers, 315-367). Sin embargo, los investigadores coinciden en que sus orígenes están en las coplas y canciones profanas populares, cantadas o recitadas por varias voces, que en España ya figuran en el siglo X. De ahí que su etimología proceda del término del latín vulgar hispánico villanus, derivando en villancico o “canción de la villa”. Oficialmente en el siglo XIII aparecen en Europa, extendiéndose por la Península Ibérica hacia el siglo XV y por Hispanoamérica en el siglo XVIII. Aunque gracias a los trabajos de algunos expertos en la materia, como fue el escritor e investigador Dámaso Alonso, han podido comprobar que aparecen villancicos en jarchas o cancioncillas mozárabes del siglo XI. Desde formas poéticas, tanto españolas como portuguesas, que se utilizaban para narrar los principales sucesos de los pueblos y comarcas, fue variando y evolucionando hasta el siglo XIX en que se consolida como género musical, y a partir de este momento “villancico” ya se refiere exclusivamente a aquellos cantos alusivos a la Navidad cristiana. Su nombre tiene gran importancia en el nacimiento de la lírica española. La temática de estos alegres cantares navideños se centra en la Sagrada Familia, María, José y el niño Jesús, los Reyes Magos, la estrella de Belén, y los Pastores.


Dentro del gran repertorio navideño hay un villancico que, aunque no es el más antiguo, es el más conocido mundialmente y representativo de la celebración de la Natalidad de Jesús, Noche de Paz, fue cantado un 24 de diciembre de 1818 durante la Misa de Gallo en la iglesia de una pequeña localidad de Salzburgo, Austria, interpretado por el autor de su letra, el sacerdote y tenor Josehp Mohr y su compositor Franz Xaver Gruber, maestro y organista natural del Tirol. En esa época tanto las misas como los cantos utilizaban el latín y por primera vez se interpretó un villancico en alemán.


En España los villancicos tienen sus peculiaridades musicales según las comunidades donde se canten, así los hay gallegos, asturianos, flamencos, cántabros, castellanos, catalanes, vascos… Normalmente los interpretan adultos y niños acompañados por instrumentos muy básicos como la zambomba, panderetas, castañuelas, triángulo o botella de anís.


La virgen va caminando y el molino está cerrado el molinero está dentro con Jesús Sacramentado.

La Virgen María

Su pelo tendió

De él hizo una trenza

Que al cielo llegó.

A finales de la edad media villancicos y aguinaldos se funden para siempre hasta nuestros días.


La costumbre de los aguinaldos es muy ancestral. Covarruvias dice en su “Tesoro de la Lengua castellana”: que “aguinaldo” es lo que se presenta de comer o vestir por la fiesta de Navidad, a cuyo presente llamaron los latinos xenium y de esta palabra mudando la “x” en “g”, se dijo genialdo y añadiéndole el artículo “lagenialdo” y corrompido del todo “aguinaldo”. La voz aguinaldo para unos deriva de la lengua hebrea, para otros del árabe y para otros de la lengua griega. El propio Covarrubias cita a quienes ven la procedencia del término en aglandibus cuyo significado es bellotas, basando la explicación en que en aquellos tiempos se daban bellotas y nueces a los niños. El historiador romano Suetonio dice que el primer día el año se hacían presentes á los reyes griegos en señal de reconocimiento, los cuales se llamaban en griego Apophoreta, cuyo significado es “llevar presentes”. Los romanos se regalaban el primer día del año vasijas de felicitación.


  • España en la edad media, por una curiosa usanza, el primer día del año si alguien te dejaba algo, no tenía obligación de devolverlo. Por tanto, nadie se atrevía a dejar nada a nadie. Sin embargo, todos ponían mesas con comida a las puertas de las casas para que caminantes, amigos o vecinos, pudiesen disfrutar de alguna de las viandas. Así mismo en estas mesas colocaban presentes supersticiosos para alejar los malos espíritus de las viviendas.



Por tratarse de tradiciones paganas la iglesia prohibió a los cristianos el hacerse regalos el día de año nuevo. Pero el pueblo no quiso perder esta ancestral costumbre, e ideó dejar en las mesas regalos para el diablo, al prohibirles que fueran como siempre para sus amigos y vecinos. Pero a petición de Carlo Magno, la iglesia condenó también las llamadas “mesas del diablo”. Y para erradicar esta costumbre, tanto los curas como los señores comenzaron a dar aguinaldos por sus feudos. Pasando a la iglesia los aguinaldos del diablo, de tal modo que los mismos eclesiásticos que los condenaron, los santificaron en beneficio propio.


Hoy es víspera de Reyes, primera fiesta del año, cuando damas y doncellas al rey piden aguinaldo; unos le piden seda, otros hebilla y bordados, si no es María Padilla, que le ha pedido doblado; que le pidió la cabeza del maestre de Santiago. - Las cabezas de hombres vivos, no se dan por aguinaldo, mas por ser pa ti María mandaremos a buscarlo...

Como todo ritual que tiene fuerte arraigo en la memoria colectiva, los aguinaldos nunca pudieron ser eliminados. Y en la tradición popular de las zonas rurales es costumbre aun, pedir el “aguinaldo”. Una especie de propina en dinero o golosinas, que en Navidad reparten los vecinos a los niños y niñas que acuden a las casas cantando villancicos. Así mismo de este aguinaldo navideño proceden las gratificaciones salariales que por estas fechas se daban y se dan a los trabajadores.



Actualmente el aguinaldo se ha internacionalizado gozando de gran fama en Hispanoamérica especialmente en países como Venezuela.




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