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Virus delta: últimas novedades



Cuidado. El virus no es de gominolas, es real

A fuerza de repeticiones, nos estamos convirtiendo en unos expertos en el vocabulario griego. Hoy, todo el mundo ha oído hablar de la variante Alfa y de la variante Delta del coronavirus. Es tal la capacidad de replicación de este virus que, a pesar de los avances que venimos realizando, y de estar vacunada una gran parte de la población, seguimos pensando que estamos lejos de ganarle la batalla.


Si hace unos meses la variante británica era la prevalente, hoy en día es la variante Delta la que está tomando el relevo y preocupa especialmente, pues se están dando contagios entre los vacunados, de ahí que la ciudadanía este comenzando a alarmarse, máxime si tenemos en cuenta que el grupo de ciudadanos mas afectado son los jóvenes entre 18 y 30 años que. a día de hoy, no están vacunados y que ha motivado que en casi todas las comunidades autónomas se estén realizando cribados masivos.


Siguiendo el ejemplo de Israel que, en esto del virus, nos lleva la delantera, el 5% de la población que había recibido la dosis completa de las vacunas, se había infectado, y afecta, principalmente, a niños y jóvenes que son los que aún no han sido inmunizados. La noticia buena es que la mayoría de los infectados por esta variante son asintomáticos o presentan síntomas leves. Ello, no quiere decir que entre los infectados no se detecte algún caso grave que requiera ingreso en Uci, por lo que parece que estamos jugando a la lotería, a la espera de que si me infecto no me afecte demasiado.


Esta variante parece que ha modificado la proteína skipe que hace que mute la capacidad del virus para unirse al receptor ACE2, a través del que se introducen en las células humanas. Eso hace que este virus sea un 60% más transmisible que la variante Alfa, que ya lo era en un 50% más que la variante de Wuhan, algo que, a su vez, hace que un solo caso ocasione otros siete como promedio, contagios, eso sí, en ausencia de vacunas y otras medidas de precaución. Ello ocasiona, que preocupe especialmente la cuestión de si las vacunas son eficaces contra esta variante. Estamos ya en condiciones de afirmar, que la protección de las vacunas disminuye en relación con la sintomatología leve, pero se mantiene la protección frente a la hospitalización y la muerte. En relación con las manifestaciones graves, la eficacia se redujo solo un 5%, cayendo del 95% al 90-85% en Pfizzer y Moderna, de ahí, que el 10-15% de las personas que están completamente vacunadas puedan infectarse, y en Yen Astrazeneca, la protección del 75-70% pasa al 70-65%. Es importante tener presente, que para estar protegido es preciso tener completadas las dosis de la vacuna, ya que una sola dosis solo protege entre un 20 y un 30%.


En cuanto a los síntomas de esta variante que afecta, principalmente a los pulmones, son: dolor de garganta, secreciones nasales, cefaleas, fiebre. Se parece mucho a un resfriado común. y ha desaparecido la pérdida del gusto y el olfato típico de la variante alfa.


En los casos más graves de esta variante no hay tos ni fiebre, y aparece dolor de cabeza, nuca y parte alta de la espalda, dolor de articulaciones, debilidad general, perdida de apetito y neumonía. Muchas veces no da síntomas. Esta cepa no se aloja en la región nasofaríngea y afecta directamente a los pulmones, lo que significa que las “ventanas”, es decir, los periodos de tiempo son mas cortos. Se han visto pacientes asintomáticos y que en las radiografías reportan leve neumonía. Los test del hisopo nasal son, a veces, negativos y cada vez son más frecuentes los falsos negativos en los resultados.


Tiene una gran transmisibilidad, lo estamos viendo con la rapidez que infecta a los más jóvenes que, hasta ahora, se habían mantenido al margen del proceso, pero tiene la ventaja, ya señalada, que, salvo excepciones, los síntomas son leves, de ahí, que se hayan reducido considerablemente los ingresos hospitalarios aunque la prevalencia de la enfermedad siga su ritmo ascendente, y que esta ola sea menos mortal que las primeras, es debido a la inmunidad adquirida por las vacunas.


El problema que desconocemos es cuanto va a durar esta inmunidad y ya se habla de una tercera dosis. Es más, ya se está barajando la posibilidad que el virus se convierta endémico y que no nos quede otra que aprender a vivir con él como se hace con el de la gripe. Tampoco se descarta la posibilidad de tener que vacunarnos todos los años. Yo solo espero, realmente, que el meme que circula por internet de Fernando Simón anunciando la treinta y pico ola, no se haga realidad porque al ritmo que vamos, parece que estamos avanzando en esa dirección.


Y como siempre, independientemente de las liberalidades que se nos permitan desde las consejerías de salud, sigo recomendando mantener las precauciones del uso de la mascarilla y distancia de seguridad, lavado de manos y cuantas más precauciones hemos puesto en práctica durante las olas anteriores. Sigo pensando que la prevención continúa siendo la mejor arma que tenemos a nuestro alcance para combatir esta lacra.




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