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  • Foto del escritorEstrella Collado

Castraciones rituales



La castración ritual no tiene una referencia dogmática. Según las crónicas de Hesiodo en la Teogonía, tenemos la mutilación genital que el Titán Cronos realiza a su padre el dios Urano mientras dormía, en venganza por el terrible trato que este daba a su madre Gea.


Sea por el motivo que fuere, la castración se contemplaba como una liberación del “yugo sexual”, en todo caso una de tantas aberraciones cometidas por el ser humano. La abstención sexual lleva consigo un trauma psíquico importante. Cuando se eliminan totalmente los genitales tanto masculinos como femeninos desaparecen los sentimientos sexuales y según algunos expertos dicen que con ello desaparece también la “esencia humana” y se pone en grave riesgo la salud de los individuos. Diferentes culturas de la antigüedad practicaron la castración. Desde África hasta Roma, pasando por pueblos de América y de Asia, realizaban esta práctica con fines variopintos, como la provisión de eunucos en los harenes, o esclavos para las tareas más desagradables o como ofrendas a las divinidades. Los emperadores chinos poseían hasta la tremenda cantidad de tres mil eunucos a su servicio. Y en los imperios de Egipto y Mesopotamia eran habituales. En Siria los sacerdotes se autocastraban frente a la imagen de la diosa Astarté de Hierápolis en sendos rituales. Y algunos hombres en la antigua Grecia realizaban su ofrenda, -el miembro cortado- a la diosa Cibeles y a su eunuco Atis. Esta diosa fue venerada por una orden de sacerdotisas y sacerdotes conocidos como “Galli” que se autocastraban.


A pesar de que la ley mosaica prohibía tajantemente esta práctica, tampoco faltaron eunucos en la corte de Israel. Hasta el siglo XVII, de nuestra era, la iglesia católica practicaba la castración a unos dos mil niños para proveer sus coros de voces blancas. Según las crónicas, Orígenes y Leoncio de Antioquía fueron de los primeros cristianos en practicar la castración para protegerse de la impureza. Y alrededor de estos actos fueron surgiendo sectas que, según cuentan, se convirtieron en un gran peligro público. Para estos sectarios la idea de la extirpación del órgano sexual, al que consideraban pecaminoso, era grata para Dios y a esta empresa “divina” se entregaban fanáticamente. Una de estas sociedades que ha perdurado hasta tiempos no muy lejanos fue la de los “Skopzi fundada por Kondrati Sseliwanow en 1771, actuaban en Rusia y Rumanía, y dentro de su ideario estaba principalmente el concepto de que Jesucristo era eunuco. Y predicaban este acto como precepto fundamental para estar a la diestra del Señor en la eternidad, puesto que para ellos entrar en el Reino de Dios con los genitales era una blasfemia por la que serían castigados eternamente.





lmagen de - edad de niebla -






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