• Belén Matanza

Hipotiroidismo y la necesidad de cuidarse



Uno de los problemas de salud más importantes es la afectación del tiroides. Cada vez que pienso en esta pequeña glándula, situada en la tráquea, en la parte frontal del cuello, por debajo de la manzana de Adán, que tiene forma de mariposa, evoco la perfección de nuestro cuerpo, capaz de regular y controlar tantas funciones con un órgano aparentemente tan simple y del que depende el funcionamiento del metabolismo, la temperatura corporal y la frecuencia cardíaca.


Estas funciones las lleva a cabo mediante la producción de las hormonas tiroideas, la T3 o triyodotironina, la T4 o tiroxina y la calcitonina.


Los principales problemas del tiroides son el bocio, que es un agrandamiento de la glándula tiroidea, apreciable a simple vista, y que no solo afecta negativamente a nuestra apariencia, sino que también puede llegar a interferir en la deglución e incluso en la respiración, el hipotiroidismo, que es la producción deficiente de las hormonas tiroideas, y que se conoce también como tiroides hipoactiva, el hipertiroidismo que es la producción excesiva de hormonas tiroideas o tiroides hiperactiva, los nódulos, el cáncer de tiroides y la tiroiditis que es la inflamación de la tiroides.


Los síntomas de hipotiroidismo son muy variados, y entre ellos se incluye la fatiga, la sensibilidad al frío, el estreñimiento, la piel seca, aumento de peso, hinchazón de la cara, ronquera, debilidad muscular, colesterol en sangre elevado, dolores, sensibilidad y rigidez muscular, dolor, rigidez e inflamación de las articulaciones, menstruaciones irregulares e intensas, afinamiento del cabello, ritmo cardíaco lento, depresión, memoria deficiente y el tan temido bocio.


Esta enfermedad puede afectar en todas las edades incluidos los bebés, que pueden nacer sin glándula tiroidea o con ella funcionando de forma deficiente. Los síntomas más característicos de hipotiroidismo en bebés es el color amarillento de la piel y parte blanca de los ojos, debido a que el hígado no puede metabolizar la bilirrubina, lengua grande y protuberante, dificultad para respirar, llantos roncos y hernias umbilicales.


Es importantísimo detectar el hipotiroidismo temprano en los bebés pues una detección tardía afectaría su crecimiento y desarrollo provocando retraso físico y mental grave. Lo mismo sucede en los niños y adolescentes, en que la detección tardía puede provocar crecimiento deficiente con baja estatura, retraso en el desarrollo de los dientes permanentes y pubertad tardía.


La causa más frecuente del hipotiroidismo es un trastorno autoinmunitario llamado “Tiroiditis de Hashimoto” que normalmente se produce por factores genéticos unidos a un desencadenante ambiental y existen unas causas de riesgo, entre las que se destaca: el ser mujer, mayor de 60 años, con antecedentes familiares, diabetes tipo 1 o enfermedad celíaca. el tratamiento con yodo radiactivo o medicamentos antihipertiroideos, la radioterapia en el cuello o parte superior del pecho, la tireidectomia parcial, y el embarazo y parto en los últimos seis meses.


Las complicaciones habituales de esta patología son: el bocio, la insuficiencia cardíaca producida por los altos niveles de colesterol LDL, la depresión, el ralentizamiento mental, la neuropatía periférica que se manifiesta principalmente por dolor, entumecimiento y hormigueo en las áreas afectadas. Una complicación muy grave del hipotiroidismo no tratado, y que constituye una emergencia médica, es la mixedema, que se manifiesta por una intolerancia muy intensa al frío, somnolencia, letargo profundo y pérdida de la consciencia.


El diagnóstico de la enfermedad es muy sencillo, basta una simple analítica de sangre, se suele comenzar controlando la hormona TSH, que es la hormona estimulante de la tiroides que produce el hipófisis o glándula pituitaria. Niveles elevados de TSH suelen indicar deficiencias en la producción de hormonas tiroideas, pues la hipófisis aumenta la producción de hormona TSH para estimular más al tiroides en la producción de sus hormonas. Una vez comprobados los niveles de TSH se suele controlar la tiroxina.


El tratamiento del hipotiroidismo es muy sencillo, pues bastaría la administración diaria de hormona tiroidea sintética o levotiroxina, que se toma por vía oral, recomendándose tomarla todos los días a la misma hora, en ayunas, y esperar una hora para comer algo o tomar más medicamentos.


Es importante tener presente que hay ciertos alimentos o medicamentos que influyen en la absorción de levoritoxina, por eso, hay que tener especial cuidado con la soja, las dietas con alto contenido en fibra, los suplementos de hierro, los suplementos multivitamínicos que contengan hierro, el hidróxido de aluminio presente en ciertos antiácidos y los suplementos de calcio. Y si olvidas una dosis de levotiroxina, al día siguiente deberás tomar dos comprimidos. La dosis que debes tomar de esta hormona sintética la debe determinar el médico, la mayoría de las veces es de por vida, y a veces la dosis debe cambiarse, de ahí, la necesidad de seguimiento por profesionales de la medicina.


Es fundamental seguir el tratamiento a rajatabla, pues la calidad de vida de los pacientes con esta enfermedad dependen de la aportación artificial de esta hormona que su cuerpo ya no produce o lo hace deficitariamente. Si se toma la medicación en la dosis adecuada ni nos enteraremos que estamos enfermos, se trata solamente de incluir la toma del comprimido dentro de nuestra rutina habitual, los problemas se producirían si no lo hacemos, pues las complicaciones como habéis visto son muchas y graves.


Pensad que vuestro cuerpo es un templo y hay que cuidarlo.


Imagen de - edad de niebla -

317 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo