• Belén Matanza

La viruela del mono



Cuando todavía no se ha acabado la pandemia del COVID-19, una nueva se atisba en el horizonte y ha puesto en alerta a los sistemas epidemiológicos de todos los países, y seguro que ya todos han adivinado que el artículo de esta semana os va a hablar de la viruela del mono.

¿Pero que es esta enfermedad? En puridad es una zoonosis viral, y para que todos nos entendamos, es una enfermedad que se transmite de los animales a los humanos, siendo endémica en África occidental y central.

Se la llama viruela del mono, porque los síntomas que produce son similares a los que aparecían con la viruela, pero más leves al principio, estos síntomas son muy inespecíficos: fiebre, cefaleas, dolores musculares, ganglios linfáticos inflamados y cansancio. Entre uno y cinco días después de la aparición de la fiebre aparece una erupción, que se extiende desde el rostro al resto de zonas del cuerpo. Esta erupción consiste en vesículas rellenas de líquido que se transforman en pústulas y después en costras, que terminan por caer y desparecer.

En principio no es una enfermedad grave, sino que lo habitual es que desaparezca por sí misma sin necesidad de tratamiento en varias semanas. Aunque las embarazadas, los niños y las personas inmunodeprimidas tienen que tener especial cuidado pues pueden surgir complicaciones como infecciones bacterianas por las lesiones en la piel, septicemias, infección de las córneas, neumonía y encefalitis, y en estas circunstancias la vida del paciente puede verse comprometida.

El primer caso fue comunicado por el Reino Unido el 15 de mayo de 2022, y actualmente hay varios países que presentan apariciones de esta enfermedad, entre los que se incluye España. No es la primera vez que se produce un brote de estas características fuera de África, pero en estos momentos se presenta como característica peculiar que la mayoría de los casos detectados parecen estar asociados con relaciones sexuales de riesgo.

El contagio se produce por contacto directo: con las vesículas o próximo y prolongado con las secreciones respiratorias. Puede llegar a transmitirse de una madre a los hijos, por contacto directo, con objetos contaminados como la ropa de la cama o las toallas y por relaciones de tipo sexual.


Las medidas a adoptar en presencia de una persona infectada con la viruela del mono es el aislamiento en una habitación hasta que hayan desaparecido todas las lesiones, lavando las manos frecuentemente con jabón y antiséptico y evitando el contacto directo con los fluidos corporales y con los objetos contaminados de la persona enferma, y por supuesto, evitar las relaciones sexuales con personas que tengan los síntomas de la enfermedad.

Como ya tenemos experiencia con el COVID y se trata de una enfermedad infecciosa, en caso, de creer estar enfermo, no acuda al centro sanitario, y llame al 112 para informar de su situación. Si los síntomas fuesen graves acuda al centro hospitalario más cercano, pero no utilice el transporte público, use una mascarilla e informe de forma inmediata al personal del centro sanitario que puede estar infectado con la viruela del mono.

La televisión ha estado informando de que existe una vacuna para este tipo de viruela que, desde luego, no es una enfermedad nueva. Se está estudiando desde hace tiempo, de hecho, ya he tenido pacientes en la consulta que me han pedido que les ponga esta vacuna, pero en el momento actual no existe una indicación clara para su utilización de forma masiva y esperemos que las medidas que se están adoptando para la detección precoz y el protocolo elaborado por el Ministerio de Sanidad español, recogiendo las recomendaciones de los organismos internacionales, den sus frutos y eviten que esta nueva amenaza se extienda.

En mi próximo artículo hablaremos de este protocolo. Prometido.

Imagen de - edad de niebla -

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